En el año 1956 fallece Don Manuel Murguía y la joyería queda a cargo del señor José Jiménez Casabonne. En esta etapa se importan desde Europa marcas tan importantes como cristales Baccarat, Lalique, Daum; porcelanas Heinrich, las famosas perlas Mikimoto y joyería de Italia y Francia.
Es tal el éxito que en los años 60 se construye un nuevo local de 5 pisos en el Jirón de la Unión. Alrededor de los años 70 el Centro de Lima comenzó a declinar y el auge empezó en los nuevos distritos de San Isidro y Miraflores. Joyería Murguía abrió 3 nuevas tiendas; 2 de ellas en los distritos mencionados y otra en la urbanización Chacarilla.
Actualmente Joyería Murguía es reconocida en Lima, no solo por sus años de trayectoria, sino también por estar a la vanguardia con sus novedosos diseños en joyería, relojes y artículos para regalo.